Que ver en Cracovia

Un poco de historia

Cracovia, en polaco Kraków, es la capital de la provincia de Małopolska (Pequeña Polonia) situada al Sur del país en la región cercana a los Cárpatos y a orillas del río Vístula. Cracovia es una de las ciudades más grandes, antiguas e importantes de Polonia, debido a que durante gran parte de la historia fue la capital del país.

A lo largo de su historia ha funcionado como estado independiente y también ha pertenecido al imperio austro-húngaro, como parte de la Galitzia, que ha dejado su impronta arquitectónica (así que hay otra Galicia en Europa 😉)

Cracovia es una joya medieval con numerosos palacios, iglesias y un castillo imponente donde están enterrados todos los reyes polacos. Hoy en día, la ciudad sigue siendo un enclave muy importante no solo turístico sino también económico, cultural y artístico. El centro histórico de Cracovia está rodeado por el parque Planty y en su interior alberga un conjunto de bonitas calles, plazas y monumentos que le han valido para ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Que ver en Cracovia

El casco antiguo de Cracovia

La plaza del Mercado es el centro neurálgico del casco antiguo. Esta plaza de Cracovia es una de las plazas más grandes de Europa y en su centro se encuentra la Lonja de los Paños (Sukiennice), donde los comerciantes realizaban sus intercambios. Es un precioso edificio, testimonio de la riqueza comercial de antaño.

La torre del Ayuntamiento, Ratusz en polaco, también destaca en la plaza con un estilo renacentista, y a unos 70 metros de altura el viajero puede disfrutar de una de las mejores vistas de Cracovia. En estilo gótico, la Basílica de Santa María alza sus dos torres asimétricas, según se dice, construidas por dos hermanos que compitieron por ver cuál de los dos hacía la mejor. Un templo en ladrillo que es bonito por fuera y un auténtico tesoro por dentro. Cada hora desde una de las torres toca un hombre con la trompeta que se interrumpe bruscamente en recuerdo del que alertó de la llegada de los tártaros y que al ser alcanzado por una flecha del enemigo no pudo terminarlo.

La colina de Wawel

Cuenta la leyenda que un dragón habitaba bajo la colina de Wawel y a diario dejaba su guarida para matar campesinos y devorar el ganado. El rey Krak ofreció a su hija en matrimonio para aquel que acabara con el terrible monstruo. Ningún caballero logró darle muerte con las artes de la guerra, fue un zapatero, con su ingenio, el que hizo explotar al dragón tras llenarlo de azufre. Como en toda buena leyenda de dragones y princesas, el zapatero se casó con ella y vivieron felices.

Desde la colina se accede a una gruta que la atraviesa hacia abajo, pasando por unas cavernas donde habitó el dragón de la leyenda. La cueva desemboca en un bonito paseo fluvial donde podemos ver una escultura del dragón escupiendo fuego a orillas del Vístula.

Kazimierz, el barrio judío de Cracovia

Muy cerca del castillo se encuentra la enmarañada red de calles del barrio judío de Cracovia. En su origen fue una ciudad independiente que ordenó levantar el rey Casimiro en el siglo XIV. En ella vivieron judíos y cristianos durante siglos y se acabó convirtiendo en un distrito de Cracovia. En 1941 Alemania comenzó a poner en marcha su solución final, el barrio se había convertido en un gueto y 60.000 judíos fueron enviados a campos de exterminio. De aquellos días sombríos queda parte de la muralla del gueto y la fábrica, reconvertida en museo, de Oskar Schindler, quien salvó alrededor de 1.200 judíos. Hoy en día es un barrio bohemio que mezcla lo moderno con lo tradicional judío.

Minas de Sal de Wieliczka

La Mina de Sal “Wieliczka” es uno de los monumentos de cultura material y espiritual más valiosos que hay en Polonia. Cada año la visitan más de un millón de turistas de todo el mundo.

Es también un monumento de valor universal, uno de la primera decena de monumentos inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO.

Más información en el siguiente enlace: https://www.laminadesalwieliczka.es/